LA MIRADA DE FERNANDO QUINTELA DESEMBARCA EN EL OBSERVATORIO DEL ARTE

Un punto de vista distinto, personal y experimentado en primera persona sobre la realidad de la inmigración se muestra a través de diecisiete imágenes fotográficas en el Observatorio del Arte desde el próximo 28 de Julio hasta el 28 de Agosto.


Bajo el título “Latitud 20ºN., Longitud 37ºW.”, Fernando Quintela, fotógrafo y periodista, nos ofrece esta visión personal acerca de la problemática actual sobre la inmigración. A lo largo del recorrido de las diecisiete imágenes fotográficas, Quintela desarrolla la historia anónima de cualquiera de los inmigrantes que sufren travesías infernales, situaciones límites y pérdidas irrecuperables.

Comisariada por Marisa Oropesa, esta muestra fotográfica nos permite crear un mundo ilusorio, siendo un arte que nos permite congelar un momento, una realidad  que perdura en el tiempo. En el s. XIX la fotografía supuso un gran invento pero no dejaba de ser un procedimiento mecánico y químico que poco tenía que ver con el arte de la pintura. Con el paso de los años la fotografía ha luchado por encontrar su puesto en el arte logrando ser la cultura visual de nuestro tiempo.

En esta exposición, podemos darnos cuenta de que realmente la fotografía ha dejado de ser un proceso químico convirtiéndose en una forma de expresión, de medio de comunicación visual que atraviesa fronteras y perdura a lo largo del tiempo. En la fotografía de Fernando Quintela podemos disfrutar del dominio sobre el acercamiento de la luz logrando resaltar detalles que tal vez solo podríamos ser capaces de percibir a través de su objetivo. Su fotografía es además un testimonio personal de uno de los más graves problemas del siglo pasado y del nuestro: las migraciones. Cuando vemos las fotografías de Alfred Stieglitz vemos la dureza de la llegada de los inmigrantes europeos a Nueva York huyendo de la guerra y de la pobreza del siglo pasado buscando una verdad objetiva a través de la “fotografía pura”. Quintela a través de su personal visión nos acerca a esa misma realidad, solo que un siglo más tarde. Estas fotografías denuncian esa situación y como las mismas injusticias y las mismas crueldades persisten igual que tiempo atrás. La preparación de un sueño, la dureza del viaje y la crueldad del fracaso del viaje, son plasmadas  bajo la luz y la técnica del artista creando un clima de claro oscuro y misterio. El tema y la composición  dotan a las fotografías de un doble valor moral y artístico.
Esta exposición que cuenta con diecisiete obras es un claro ejemplo de que la fotografía es el arte en el que el artista capta un momento desde su punto de vista personal  y que como toda expresión artística es un fiel testigo de su tiempo.

En palabras del también periodista Melchor Miralles, “una fotografía no es solo una reproducción subjetiva de la realidad. Es un vestigio de la realidad, como diría Susan Sontag. También es una expresión artística nacida de la aplicación de una técnica. En Fernando Quintela, mi hermano del alma, una foto es, además, la síntesis de una emoción, el sentido de la oportunidad y el vestigio de Sontag que le permite a cada imagen asumir el valor testifical de un documento o acta notarial de la realidad. Porque Fernando no es, aún siéndolo, un fotógrafo profesional o un periodista; es un hombre comprometido con los más desfavorecidos de la tierra, que utiliza las imágenes que capta con su Leica para dejar testimonio sensible, genial, sin estridencias, huyendo del morbo fácil sobre la brutalidad y las más terribles desgracias que les suceden a los seres humanos. Fernando no recurre nunca al truco fácil y efectista, porque a través de sus imágenes pretende informarnos obligándonos a compartir sus sentimientos, sus emociones, sus experiencias, sus sonrisas y sus lágrimas, para que a través de su corazón lleguemos al alma de sus fotografiados, sean humanos o paisajes. Sólo un artista tan sensible como Fernando puede ser un especialista en el retrato de las miradas del ser humano. Los ojos frente a frente. Fernando te agita el corazón y te revienta el alma sin destrozarte la vista. Te obliga a reflexionar y te enfrenta a tus miserias a través del documento incuestionable que conforman sus "daguerrotipos".
 
En este viaje a través del horror de los cayucos, doy fe de que salvó la vida de cuarenta y dos personas condenadas a muerte de antemano. Levantó acta de este drama tan cercano que nos resulta tan ajeno y acreditó su coraje y su valor, pero también su sensibilidad, su amor, su ternura hacia las víctimas olvidadas, almacenadas a beneficio de inventario de una sociedad con la ceguera del que no quiere ver. Fernando ve y nos enseña lo que sus ojos captan con el filtro de su cámara, que es el filtro de un artista sencillo, injustificadamente modesto, machadianamente bueno y de una brillantez inusual. Fernando es un francotirador apostado para agujerear nuestras conciencias con la sensibilidad del genio. Gracias por tu talento y tu bondad. Gracias en nombre de quienes nunca más podrán agradecértelo en persona.

Fernando Quintela nació en Madrid en noviembre de 1967.
Estudió periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.
Vive pegado a una cámara fotógrafica desde los 12 años de edad. Inició su carrera de periodista como redactor en el gabinete de prensa de la Asesoría Fiscal Hispania Service. Desde 1987 hasta 1989 desarrolló su trabajo como redactor y fotógrafo del Grupo 16 (Diario 16, Motor 16 y Basket 16).
En agosto de 1989 pasa a ser miembro del equipo fundador del periódico EL MUNDO, como redactor y fotógrafo, siendo enviado especial por todo el mundo y en destacados episodios de las guerras de Bosnia(1991-1995) y Ruanda (1994).
Durante 1996, fue corresponsal de EL MUNDO en La Habana (Cuba).
En 1997 es jefe de fotografía del periódico El Mundo y editor gráfico de los primeros números de la revista “Siete Leguas”.
En 1998 inicia junto a Melchor Miralles la creación y el lanzamiento de la División Audiovisual de EL MUNDO y dirige un espacio de reportajes dentro de los Informativos de TELE 5.
En 1999 dirige los reportajes de investigación para ANTENA 3 TV (El precio de un niño, Tráfico de armas, Narcotraficantes, Trata de blancas, Tráfico de órganos, Las mafias del Estrecho, Prostitución de menores, etc.)
En el año 2000 es nombrado director del programa semanal de consumo P.V.P. para la televisión autonómica valenciana CANAL 9, sin abandonar la dirección de reportajes de EL MUNDO TV.
Pasa a ser Director de la empresa (EL MUNDO TV) compaginado su labor con la dirección de algunos de los programas de la productora.
Desde noviembre de 2000, también Productor Ejecutivo de los productos televisivos de EL MUNDO TV.

Premios obtenidos:
En 1997 fue galardonado con el premio a la Solidaridad como fotógrafo. Fue finalista en distintas ediciones del Premio Fotopress y World Press Photo. Premiado en el Centro Internacional de Prensa el premio por el reportaje "El precio de un niño" (venta de bebés en Paraguay), y fue galardonado por la Asociación de Periodistas Gráficos Europeos por el reportaje "Vampiros de órganos" (tráfico de órganos en México).
En 1999 obtuvo el Premio “Club Internacional de Prensa” y además fue finalista del Premio “Internacional Rey de España”  por la serie de reportajes de investigación emitidos en ANTENA 3 TV.
En el año 2001 recibió el Premio “Antena de Oro” de la televisión española y el Premio “Protagonistas de TV”.
En el 2002 obtuvo los premios "No violencia contra las mujeres" en TV y el Premio "Ciudadano 2002".
En el 2003 “Premio del Colegio Oficial de Detectives Privados” por su labor de investigación en TV.
En el año 2005 Premio “8 de Marzo”, y más recientemente, en 2007, el “Premio Nacional de Alares”.
Ha realizado exposiciones fotográficas por toda España y durante la guerra de Bosnia en Mostar y Sarajevo.

DATOS EXPOSICIÓN
TITULO: LATITUD 20º N., LONGITUD 37º W
PERÍODO EXPOSITIVO: del 28 de julio al 28 de agosto
INAUGURACIÓN: 28 de julio a las 20:00 horas en el observatorio del arte, contaremos con la presencia de Fernando Quintela, quien se hará cargo de presentar su trabajo. El grupo de danza Dantea acompañará la inauguración con su espectáculo “Al aire”. Se ofrecerá vino español.